Conoce a las autoras del III Premio RipleyLaura Martín
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Laura Martín, autora de "Objetos perdidos en el espacio"

Las entrevistas a cada una de las autoras de los trece relatos que componen la Antología del III Premio Ripley continúan. Hoy conocemos a Laura Martín, autora de "Objetos perdidos en el espacio"

En la convocatoria Premio Ripley hay dos géneros: terror y ciencia ficción. Cuéntanos por cuál te has decantando y cuál es tu relación con ese género.

La ciencia ficción siempre ha sido un género fascinante para mí, pero también abrumador. Está tan lleno de posibilidades que creo que sólo hemos llegado a rascar su superficie. No se trata sólo de futuro, sino también de presente. Tal y como lo veo, la ciencia ficción nos permite interpretar nuestra realidad y transformarla, convertirla en algo nuevo, en algo mejor. Es una herramienta poderosa que pone directamente bajo los focos los asuntos críticos de nuestra sociedad actual, esos que necesitan una revisión urgente. A veces, estos problemas parecen estar tan arraigados en lo más profundo de la humanidad que da la sensación de que nunca los vamos a poder dejarse atrás. Aquí entra en juego la ciencia ficción. Como género, nos ayuda a imaginar mundos distintos, futuros diferentes al que nos dirigimos. La ciencia ficción puede ser catastrófica, pero también esperanzadora. Puede ofrecernos mundos sin sexismo, sin racismo, sin discriminaciones. También puede darnos lo contrario: mundos oscuros en los que la humanidad repite los mismos errores continuamente. Tanto lo primero como lo segundo es importante: creer en un futuro mejor (para seguir luchando) y exponer lo peor de nuestra realidad con espíritu crítico (para poder subvertirlo y transformarlo). Todo en un universo distinto y, a veces, con naves espaciales de por medio. ¿Es o no increíble la ciencia ficción?

Háblanos un poco acerca de tu relato. De dónde surge la idea, que querías contar.

“Objetos perdidos en el espacio” habla de dos mujeres atrapadas en un planeta desconocido, condenadas a sobrevivir. Digo condenadas porque, a veces, la supervivencia conlleva ese componente de sacrificio. En el relato he querido centrarme mucho en la idea del cuerpo, en la forma en que este reacciona frente a los elementos que lo rodean, en su interacción con el mundo. Creo que desde la corporeidad se pueden entender muchísimas cosas. Todo, desde las palabras hasta los gestos, deja una huella en nosotros, nos moldea y deja grabada una historia; la idea del “cuerpo textualizado” de Derrida es precisamente que este puede ser leído como un libro, y que es una frontera permeable, nuestra primera línea de combate. Por eso, además de la supervivencia contra los peligros de un planeta desconocido, he querido poner el foco de atención en como la realidad puede comprenderse a través del cuerpo, y en el modo en que ambos (el mundo y nuestro cuerpo) interaccionan y se asimilan el uno al otro.

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Laura Martín



Y tras la obra, la autora: cuéntanos un poco más de ti: ¿es tu primera participación en un premio o ya tienes otras obras publicadas?

Esta ha sido mi segunda participación en este certamen. La anterior fue hace dos años en el I Premio Ripley para la que no quedé seleccionada. A pesar de eso, la recuerdo con mucho cariño porque fue la primera vez que me atreví a presentar algo escrito, a hacerlo público. Fue un paso enorme para mí y a partir de ahí seguí escribiendo incluso con más ganas.

El Ripley pasará el próximo año de ser una convocatoria de relato a una de novela. ¿Cómo ves la situación de las autoras de género en nuestro país, especialmente en lo que a novela se refiere?

No es ningún secreto la poca representación en cuanto a autoría femenina de novela se refiere. Es verdad que las cosas están progresando, pero no se trata de una mejora mágica que haya aparecido de la noche a la mañana. Si las mujeres publicamos más es porque hay editoriales que creen en nosotras y que apuestan por nuestras voces. Y estas editoriales están marcando la diferencia. Están revitalizando el panorama literario, dando paso a historias que antes no se contaban (o sí se contaban, pero no veían la luz). Estoy feliz de ver que todas estas editoriales independientes apuestan por literatura de género, diversa y representativa. Cada vez que veo como editan una nueva obra, con tanta dedicación y esfuerzo, no puedo evitar emocionarme. Hasta hace unos años, pensaba que publicar iba a ser tarea imposible. Ahora las cosas están cambiando y hay mucho trabajo detrás que tiene que valorarse. Por eso, que el Ripley pase a ser un premio de novela larga es una apuesta valiente y necesaria por la que quiero dar las gracias.

Durante todo el proceso del Premio, y con la experiencia de la primera convocatoria, ha habido una gran actividad y resonancia en las redes y medios de comunicación. ¿Cómo lo has vivido?

Ha sido todo muy bonito. La forma en la que se ha creado una pequeña comunidad literaria de escritoras y lectoras que se apoyan las unas a las otras con tanto cariño es algo que me deja sin palabras. Todavía soy muy nueva en esto y me cuesta involucrarme por temor a no aportar nada interesante, pero gracias al certamen he descubierto a gente y a autoras increíbles a las que me encantaría conocer en persona algún día.

Para acabar, ¿estás enfrascada en algún proyecto literario? Quizás puedas darnos unos avances sobre tus próximos trabajos o publicaciones.

Ahora mismo estoy escribiendo una novela, también de ciencia ficción. Es la primera vez que me lanzo a la novela larga y estoy muy ilusionada. Espero que todo vaya bien y pueda terminarla este mismo año.